Nutriología: El lenguaje de la nutrición para tu salud

Estamos acostumbrados a pensar en la comida como una forma de saciar el hambre o disfrutar. Pero en realidad, es mucho más profundo. Lo que ponemos en nuestro plato influye directamente en nuestro bienestar, estado de ánimo, rendimiento e incluso en el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

La nutriología es la ciencia que descifra este lenguaje de la nutrición. No impone dietas de moda ni promete milagros. Ayuda a entender cómo tu organismo interactúa con los alimentos y a diseñar una alimentación con la que realmente te sientas bien.

No se trata de prohibiciones, sino de conciencia. Y de que incluso el cansancio al final del día o la hinchazón constante pueden ser señales de que a tu cuerpo le falta algo… o, por el contrario, le sobra.

Contenido

  1. Tipos de nutrientes
  2. Macronutrientes
  3. Micronutrientes
  4. ¿Qué nutrientes son críticamente significativos?
  5. Nutrientes en dietética y cálculo de requerimientos
  6. Consulta con un nutriólogo en la clínica ARENA SALUD

Tipos de nutrientes

Todo lo que comemos se descompone en sustancias nutritivas: los nutrientes. Sin ellos, no son posibles ni el crecimiento, ni la recuperación, ni siquiera la simple concentración. Estas sustancias se dividen en dos grandes grupos: macronutrientes y micronutrientes. La diferencia no radica en su importancia (todos son vitales), sino en la cantidad que el organismo necesita a diario.

Macronutrientes

Proteínas: Son, esencialmente, el material de construcción del cuerpo. Con ellas se forman los músculos, las hormonas, las enzimas y los anticuerpos. Sin suficiente proteína, el organismo no puede recuperarse después del esfuerzo, combatir infecciones ni mantener un nivel de energía estable. La norma es aproximadamente 1 g por kilo de peso, pero esta necesidad aumenta con el entrenamiento activo, el estrés o la recuperación tras una enfermedad. Fuentes: no solo carne y huevos, sino también lentejas, tofu, requesón y pescado.

Hidratos de carbono: Son la principal fuente de energía. Pero no todos los hidratos son igualmente beneficiosos. Los simples (azúcar, pan blanco, dulces) proporcionan un rápido aumento de glucosa y un descenso igual de rápido, seguido de fatiga y nueva sensación de hambre. Los complejos (trigo sarraceno, avena, boniato, legumbres) liberan energía gradualmente. Por tanto, la cuestión no es si tomar o no hidratos, sino qué tipo de hidratos eliges.

Grasas: Hace tiempo que dejaron de ser el enemigo, incluso para quienes están a dieta. Al contrario: sin grasas, es imposible el funcionamiento del cerebro, la absorción de las vitaminas A, D, E y K, y un equilibrio hormonal estable. La clave está en la calidad. Las grasas saludables se encuentran en el aguacate, los frutos secos, el aceite de oliva y el pescado azul. En cambio, las grasas trans y el exceso de grasas saturadas (presentes en la comida rápida, la margarina y la bollería) sí deben limitarse.

Fibra: Es un tipo especial de hidrato de carbono que no se digiere, pero juega un papel enorme en la salud intestinal. Regula la digestión, reduce el colesterol y ayuda a mantener la saciedad por más tiempo. Sin embargo, la mayoría de las personas consumen entre 2 y 3 veces menos fibra de la recomendada. Dicho simplemente: si en tu dieta faltan verduras, frutas y cereales integrales, te estás privando de una de las herramientas de prevención más poderosas.

Agua: Formalmente no aporta calorías, pero sin ella no es posible ningún proceso metabólico. Una deshidratación de solo el 2% reduce la concentración, causa dolores de cabeza y fatiga. Hay que beber según la necesidad, no por un horario, pero es importante no ignorar las primeras señales de sed. Por eso, si de repente te parece que tienes hambre, bebe agua primero. A menudo se confunde la sed con el hambre, obteniendo un exceso de calorías pero no el líquido suficiente.

Micronutrientes

Las vitaminas y minerales son, en esencia, los «directores invisibles» de nuestro organismo. No aportan calorías ni construyen tejidos directamente, pero sin ellos no se inicia ningún proceso metabólico. Imagina: las enzimas son los trabajadores de una fábrica, y las vitaminas y minerales, las llaves sin las cuales esos trabajadores simplemente se quedan parados.

Vitaminas: Se dividen en hidrosolubles (C, B1, B2, B6, B12, ácido fólico, etc.) y liposolubles (A, D, E, K). Las primeras no se acumulan en el organismo; hay que obtenerlas regularmente, o el déficit se manifestará en pocos días o semanas.

Las segundas se almacenan en el hígado y el tejido adiposo, por lo que su exceso puede ser tóxico, pero su déficit se desarrolla más lentamente y, a menudo, pasa desapercibido hasta que causa consecuencias graves. Por ejemplo, la falta de vitamina D no solo afecta a los huesos, sino también a la inmunidad, el estado de ánimo e incluso la calidad del sueño.

Minerales: Son elementos inorgánicos que obtenemos del suelo a través de las plantas, o directamente del agua y productos de origen animal. Se dividen en macroelementos (calcio, magnesio, sodio, potasio) y oligoelementos (hierro, zinc, selenio, yodo, cobre, etc.). Incluso una carencia microscópica de uno de ellos puede alterar complejas cadenas en el organismo. Así, la deficiencia de hierro es una causa frecuente de fatiga crónica en mujeres, y la falta de magnesio puede provocar ansiedad, calambres y alteraciones del ritmo cardíaco.

Es curioso que hoy en día, incluso con una dieta aparentemente «variada», los déficits de micronutrientes se dan en el 70-80% de la población. Las causas son múltiples: suelos agotados, procesamiento de alimentos, estrés, medicamentos e incluso las características de la flora intestinal. Por eso la nutriología no se limita a consejos generales como «coma más verduras». Busca tu déficit específico y propone no solo añadir alimentos saludables, sino reponer exactamente lo que a ti te falta.


¿Qué nutrientes son críticamente significativos?

Es importante no confundirse: se denominan «críticamente significativos» no a las sustancias sin las cuales no podríamos sobrevivir, sino a aquellas cuyo exceso es especialmente peligroso. Esto incluye, principalmente, el azúcar refinado, la sal común y las grasas trans industriales. No son simplemente «malos», sino que crean una carga inflamatoria crónica en el organismo. Superar regularmente los límites recomendados conduce a la resistencia a la insulina, aumento de la presión arterial, alteración del perfil lipídico y, como consecuencia, a diabetes, aterosclerosis y obesidad.

Aquí radica el principal problema de la alimentación moderna: no es tanto que no consumamos lo suficiente de lo bueno, sino que consumimos en exceso lo malo. Y la tarea del nutriólogo no es solo ajustar la dieta, sino ayudar a reducir la carga tóxica de los alimentos con bajo valor nutricional.


Nutrientes en dietética y cálculo de requerimientos

El enfoque clásico de la nutrición — «come 50% de hidratos, 30% de grasas, 20% de proteínas» — hoy necesita una revisión. Estas fórmulas estandarizadas no tienen en cuenta ni la genética, ni el estado intestinal, ni el nivel de estrés, ni siquiera el sueño. Y todo esto influye en cómo el organismo absorbe y utiliza los nutrientes.

El nutriólogo moderno trabaja de otra manera. No comienza por las calorías, sino por tu estado: analiza las molestias, el estilo de vida y los resultados de laboratorio. Solo después calcula las necesidades individuales. Por ejemplo, ante la fatiga crónica, puede que falte hierro o vitamina B12, y ningún déficit calórico ayudará hasta que se reponga esa carencia. O, en problemas de piel, a menudo el culpable es un desequilibrio entre omega-3 y omega-6.

Esto nos lleva a lo principal: la alimentación no es matemática, sino biología. Y un buen especialista siempre ve el organismo como un sistema.


Consulta con un nutriólogo en la clínica ARENA SALUD

En la clínica ARENA SALUD, la consulta con el nutriólogo no es simplemente la elaboración de un menú. Es una evaluación integral de tu estado metabólico, teniendo en cuenta tu historial médico, análisis y síntomas actuales. El resultado es un plan individualizado, basado en la medicina basada en la evidencia.

En ARENA SALUD:

  • Se garantiza la confidencialidad médica.
  • Se utiliza equipamiento moderno para evaluar la composición corporal.
  • Todas las recomendaciones se coordinan con otros especialistas de la clínica (endocrinólogo, gastroenterólogo, cardiólogo) si es necesario.

Porque la alimentación rara vez es un problema aislado. A menudo, es el reflejo del estado general de salud.

Si sientes que algo no va bien — cansancio sin motivo, aumento de peso a pesar de las restricciones, o simplemente quieres dejar de preocuparte constantemente por la dieta — ven a vernos. Una carencia o un exceso de un nutriente detectado a tiempo puede prevenir el desarrollo de una enfermedad grave. Y eso ya no es solo alimentación. Es medicina preventiva en su máxima expresión.

Síndrome Post-COVID

Síndrome Post-COVID

El COVID-19 es una infección viral que llegó desde China a principios de 2020 y que, por ahora, no muestra intención de irse.

El término «síndrome post-COVID» se introdujo en julio de 2020 para describir las condiciones dolorosas que aparecen en pacientes después de superar la infección por coronavirus. A día de hoy, esta patología está incluida en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).

Etapas del curso del COVID-19

  • COVID agudo: 3-4 semanas. Todas las manifestaciones clínicas de la enfermedad son agudas.
  • COVID sintomático persistente: 4-12 semanas. Las manifestaciones clínicas son menos agudas, pero el virus aún se detecta en el organismo.
  • Síndrome post-COVID: después de 12 semanas. El virus ya no se detecta en el organismo, pero persisten las manifestaciones clínicas de la enfermedad. Se observa en un 10-20% de los pacientes.

El síndrome post-COVID es una condición clínica que surge varias semanas después de la infección aguda por COVID-19, que terminó con la recuperación clínica. Se caracteriza por síntomas neurológicos inespecíficos e inflamación de la pared vascular (trombovasculitis) con afectación de diversos órganos y sistemas.

Las consecuencias y manifestaciones del síndrome post-COVID pueden ser variadas. Pueden ser síntomas reaparecidos de la etapa aguda de la infección por coronavirus, así como nuevos síntomas inespecíficos.

Síntomas del síndrome post-COVID

Los especialistas dividen los síntomas del post-COVID en 3 grupos:

I Grupo — los más comunes:

  • Fatiga aumentada;
  • Tos;
  • Dolor en el pecho;
  • Dolores musculares y articulares;
  • Dificultad para respirar y pesadez en el pecho;
  • Febrícula: mantenimiento de la temperatura entre 37,1 y 37,5 grados.

II Grupo — graves, pero menos comunes:

  • Inflamación del músculo cardíaco (miocarditis);
  • Afectación renal;
  • Alteración de la función pulmonar;
  • Erupciones cutáneas;
  • Caída del cabello;
  • Problemas con el olfato y el gusto;
  • Problemas de sueño;
  • Ansiedad, cambios de humor.

III Grupo — los menos comunes:

  • Dificultad para concentrarse («niebla mental»);
  • Depresión;
  • Dolor de cabeza;
  • Palpitaciones;
  • Alteraciones del tracto gastrointestinal (TGI).

Ante la presencia de manifestaciones clínicas del síndrome post-COVID, es necesario un tratamiento sintomático.

Tratamiento del síndrome post-COVID en ARENA SALUD

En la clínica ARENA SALUD hemos creado todas las condiciones para la rehabilitación de pacientes después de superar la infección por coronavirus.

En la consulta, el médico:

  • Detalla las quejas del paciente y pregunta sobre la gravedad del curso de la infección por coronavirus.
  • Realiza una exploración visual, mide la presión arterial y la saturación de oxígeno en sangre (pulsioximetría).
  • Analiza los datos de los exámenes que el paciente realizó durante y después de la enfermedad (si los hubiera).
  • Elabora un plan individual que ayudará a determinar el grado de las alteraciones post-COVID y su relación con enfermedades crónicas.
  • Solicita una serie de análisis de laboratorio: análisis general de sangre y orina, análisis bioquímico de sangre (ALT, AST, creatinina, glucosa en sangre, bilirrubina, PCR, ferritina), coagulograma, entre otros.
  • Deriva a estudios instrumentales adicionales si es necesario (ECG, ecografía de órganos y tejidos, TAC, radiografía, etc.).
  • Deriva a consulta con especialistas (neurólogo, oftalmólogo, gastroenterólogo, cardiólogo, flebólogo, etc.).
  • Determina la inmunidad humoral tras la enfermedad y la necesidad de vacunación.
  • Prescribe el tratamiento rehabilitador (terapia farmacológica, fisioterapia, masaje terapéutico u osteopatía) y establece un plan de seguimiento médico.

En ARENA SALUD, abordamos a cada paciente de manera individual.

Respuestas a preguntas frecuentes

1. ¿El post-COVID es contagioso?
Es importante entender que el «long COVID» no es peligroso para quienes rodean al paciente. En este período, ya no hay virus en el organismo, y todos los síntomas se deben exclusivamente a la reacción individual a la enfermedad sufrida.

2. ¿Cómo recuperar el olfato más rápidamente?
Para que el olfato se recupere más rápido, se recomienda entrenarlo inhalando aceites aromáticos de limón, eucalipto o menta, 3 veces al día durante 20 segundos.

3. ¿Cómo combatir la fatiga aumentada?

  • Retomar las actividades habituales de forma gradual, sin sobrecargarse.
  • Alternar tareas complejas con acciones simples.
  • Hacer pausas frecuentes para descansar.
  • No renunciar a la actividad física, pero regular la carga y aumentarla progresivamente.

4. ¿Cómo mejorar el estado de la memoria?
Para mejorar la memoria y la concentración, pueden ayudar las siguientes recomendaciones:

  • Reducir la influencia de factores distractores durante el trabajo.
  • Planificar claramente, anotando todas las tareas en una agenda.
  • Dividir las tareas grandes en pequeñas y controlar la realización de cada una de ellas.

El estado psicoemocional alterado influye significativamente en la calidad de vida de las personas que han pasado el COVID-19. Para combatir la percepción negativa de los eventos, la apatía y la tendencia a la depresión pueden ayudar:

  • El apoyo de los seres queridos y la comunicación constante.
  • Organizar una rutina diaria estable.
  • Mantener la actividad física.
  • Nuevas actividades y pasatiempos.

5. La enfermedad pasó, pero el dolor muscular continúa. ¿Qué hacer?
El dolor muscular y articular puede empeorar significativamente el estado general de las personas que han pasado el COVID-19. Si las sensaciones están relacionadas con el desarrollo de una inflamación reactiva, el médico puede recetar medicamentos para aliviar los síntomas. Se puede aliviar la condición con ejercicios de estiramiento: la carga lenta sobre músculos y ligamentos ayudará a restaurar el estado anterior del sistema musculoesquelético.

Autor: Violeta Kushkyan Yeranosyan

Mitos y verdades sobre las varices: lo que dice la medicina basada en la evidencia

Analizamos desde la perspectiva de la medicina basada en la evidencia todas las cuestiones sobre las varices: ¿ayudan las pastillas y las cremas? ¿Los hombres también tienen varices? ¿Debo eliminar las arañas vasculares justo antes de las vacaciones?

La mayoría de las veces, esto es realmente una cuestión estética. La red de pequeños vasos no perjudica la salud. Y solo en presencia de otros síntomas de varices se considera como un componente de la enfermedad. Puedes no tratar las arañas vasculares si visualmente no te causan molestias.


Existe el mito de que después de eliminar las venas, la presión sanguínea pronto provocará la enfermedad varicosa en las venas vecinas. Por supuesto, esto no es así. Las venas afectadas ya no cumplen su función, no participan en el flujo sanguíneo ni ayudan a los vasos adyacentes. Al eliminarlas, la carga sobre otras venas no puede aumentar. En cambio, evitarás complicaciones de la enfermedad varicosa, recuperarás el bienestar y el aspecto saludable de tus piernas.


La actividad física con varices no solo es posible, sino necesaria. Existen limitaciones en cuanto al levantamiento de pesas, pero la mayoría de los tipos de fitness no tienen contraindicaciones con las varices.


Las medias de compresión no se crearon solo para personas mayores con problemas en las piernas. Ayudan enormemente a prevenir el estancamiento de la sangre incluso en aquellos que simplemente tienen hinchazón de piernas en el avión. Y en otras situaciones cuando hay que estar mucho tiempo de pie o sentado en una posición fija.


Existe el mito de que las varices son una enfermedad femenina. Pero en los hombres aparece con bastante frecuencia. Y acuden al médico cuando la enfermedad ya ha empeorado significativamente su calidad de vida.


A pesar de lo que afirma la publicidad, la ciencia médica moderna no ha aprendido a restaurar el tejido venoso afectado por las varices.

Las pastillas o cremas solo pueden aliviar temporalmente la condición o prevenir el empeoramiento. El tratamiento principal de las venas es su exclusión del flujo sanguíneo mediante escleroterapia o eliminación.


Durante mucho tiempo, las varices no tienen manifestaciones aparte de las venas visibles. Pero con el tiempo, los síntomas aumentan hasta llegar a un estado en el que es necesario operar las piernas con urgencia. Si acudes en una etapa temprana, detendrás o ralentizarás considerablemente la enfermedad. Y, por lo tanto, evitarás la operación.


Las venas varicosas pueden estar en el área visible. O pueden estar profundamente bajo la piel y ser visibles solo bajo el sensor de ultrasonido. Por eso, sin una ecografía, el médico no puede establecer un diagnóstico preciso.


Solo en la publicidad engañosa los vasos desaparecen mágicamente inmediatamente después de la inyección del agente esclerosante. En la práctica, un poco más tarde aparece una reacción al tratamiento que es segura, pero visualmente notable. Planifica la escleroterapia al menos un par de meses antes de irte al sol con hermosas piernas descubiertas.


En el caso de la enfermedad varicosa, la prevención no son solo medidas generales de fortalecimiento, sino parte de las indicaciones del flebólogo después del tratamiento. Gimnasia especial, elección de prendas de compresión y cumplimiento de reglas simples en la vida cotidiana: todo esto ayuda a evitar recurrencias.


Si tienes síntomas de varices o simplemente quieres comprobar el estado de tus venas, en ARENA SALUD ofrecemos un diagnóstico experto con ecografía y un plan de tratamiento personalizado basado en la medicina basada en la evidencia.

¡Reserva tu cita hoy mismo!